Cada pedido que entra por una app de delivery te cuesta entre 15% y 30% de comisión. No es el precio de la publicidad. Es tu margen.
Esto no es un manifiesto anti-apps. Las apps sirven: te traen clientes nuevos y alcance que tú solo no consigues. El problema empieza cuando son el 100% de tus pedidos.
Domino's manda cerca del 80% de sus pedidos por su propio canal y solo 20% por apps. Las apps para alcance, el canal propio para margen.
La meta no es "salirte de Rappi". La meta es controlar de dónde vienen tus pedidos. Aquí tienes 5 formas concretas de empezar.
01 Abre tu propio canal de pedidos
El cambio más grande: que tus clientes puedan pedirte directo, sin intermediario. Un link de pedidos por WhatsApp o una página propia donde ven el menú, piden y pagan.
- Qué recuperas: el 15–30% completo en cada pedido que entra por aquí en vez de por la app.
- Cómo se ve: el cliente toca un link, ve tu menú, paga, y le llega la confirmación. Sin esperar a que alguien conteste un chat.
- Por dónde empezar: no migres todo de golpe. Empieza con tus clientes frecuentes — son los primeros que pedirán directo si se los pones fácil.
No se trata de apagar las apps. Se trata de tener a dónde mandar a la gente que ya te busca.
02 Convierte a los clientes de las apps en clientes directos
Cada pedido por app es un cliente que la plataforma considera suyo, no tuyo. Pero el cliente está comiendo tu comida. Recupéralo.
- El truco del empaque: mete un QR o una tarjeta en cada pedido que sale por app. "La próxima vez pide directo y te damos un postre." El primer pedido lo pagó la comisión de la app; el segundo ya es tuyo.
- La matemática: si recuperas aunque sea 2 de cada 10 clientes de app hacia tu canal directo, en seis meses cambiaste tu mezcla sin perder alcance.
03 Cobra la comisión donde corresponde: en el menú de la app
Muchos dueños no se dan cuenta de que pueden poner precios distintos en la app y en su canal directo. La app te cuesta 30%; ese costo puede vivir en el precio de la app, no en tu margen.
- Cómo funciona: el mismo platillo cuesta un poco más en Rappi/Uber Eats que pidiéndolo directo. El cliente que pide por app paga la conveniencia; el que pide directo recibe el mejor precio.
- El efecto secundario: le enseñas al cliente, sin discurso, que pedir directo le conviene a él también. El precio hace el trabajo de educarlo.
04 Reúne tus apps y tu canal propio en una sola plataforma
La razón por la que muchos restaurantes no manejan su propio canal es simple: parece más trabajo. Otro menú, otro inventario, otra pantalla que revisar. El cambio real es juntar todo en un solo lugar: tus apps de delivery conectadas y tu canal propio de pedidos, con la lealtad y los datos del cliente integrados.
- Un solo panel: tus pedidos de Rappi, Uber Eats y DiDi Food junto a los de tu canal directo — mismo menú, mismo inventario, una sola vista. Las apps te siguen trayendo alcance; tu canal te da el margen.
- La relación es tuya: el teléfono, el historial y los datos del cliente se quedan en tu plataforma, no en la de un tercero.
- Lealtad incluida: el cliente que ya te compró tiene una razón para volver — y para volver directo, no por la app.
05 Recupera a los clientes que ya tienes
No necesitas más clientes para ganar más. La mayoría de los restaurantes no le vuelven a hablar a la gente que ya les compró. Ahí está el dinero más barato que existe.
- Arma tu base: cada pedido directo te deja un contacto. Eso es un activo que las apps nunca te dan.
- Reactiva: un mensaje a tiempo ("hace 3 semanas que no te vemos, te dejamos esto") trae de vuelta a clientes que ya te conocían. Cuesta casi nada y no paga comisión.
- Lealtad sin intermediario: el cliente que pide directo y al que tú le hablas es tuyo de verdad. La app no se interpone.
En resumen
| Forma | Lo que recuperas |
|---|---|
| 1. Canal propio de pedidos | El 15–30% completo en cada pedido directo |
| 2. Convertir clientes de app | Clientes que la app consideraba suyos |
| 3. Precio diferenciado en apps | El costo de la comisión, fuera de tu margen |
| 4. Todo en una plataforma | Apps + canal propio + lealtad y datos en un solo lugar |
| 5. Recompra a tu base | El dinero más barato: clientes que ya te conocen |
La idea de fondo es una sola: las apps para alcance, tu canal para margen. No tienes que elegir entre crecer y ganar. Tienes que controlar de dónde vienen tus pedidos.
Reunimos tus apps de delivery, tu canal propio de pedidos y tu programa de lealtad en una sola plataforma — para que el margen, los datos y la relación se queden contigo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cobran de comisión Rappi, Uber Eats y DiDi Food?
Entre 15% y 30% de cada pedido, según la plataforma, el plan y si usas sus repartidores. En un restaurante que vende $300,000 MXN al mes y manda la mitad por apps, eso son $22,500–$45,000 MXN mensuales que se quedan en la plataforma.
¿Cómo dejo de pagar comisiones de delivery sin salirme de las apps?
No hace falta salirte: abre un canal directo de pedidos (tu página o link por WhatsApp donde el cliente pide y paga a 0% de comisión) y usa las apps solo para alcance. Con un QR en cada empaque conviertes al cliente que llegó por app en uno que la próxima vez te pide directo.
¿Puedo poner precios más altos en las apps que en mi canal directo?
Sí, y es práctica común: el mismo platillo cuesta un poco más en Rappi o Uber Eats que pidiéndolo directo. Así el costo de la comisión vive en el precio de la app, no en tu margen — y el precio le enseña al cliente que pedir directo le conviene también a él.
¿Qué es un canal directo de pedidos?
Una página o link propios donde el cliente ve tu menú, arma su pedido y paga sin intermediario — para recoger, a domicilio o en mesa. Tú te quedas con el 100% del ticket y con el contacto del cliente, que las apps nunca te dan.
¿Cuántos pedidos directos necesito para que valga la pena?
Pocos: si tu ticket promedio es de $300 MXN y la app te cobra 25%, cada pedido directo te recupera $75. Con 30–40 pedidos directos al mes ya cubres una plataforma completa de pedidos propios — el resto es margen recuperado.